Diferencias entre Asperger y Autismo

Dentro del TEA (Trastorno del Espectro Autista) se encuentra el Síndrome de Asperger. Cuando se habla en público de este trastorno se asocia directamente al autismo y a sus características. De ahí que mucha gente suela apelar con frases del tipo «Pues no pareces Asperger», «Pero sí tú hablas con todo el mundo», «No puedes ser Asperger porque siempre has sido sociable y sonríes» y un largo etcétera de conceptos errados, mezclados, malinterpretados y basados en estereotipos y pocas dotes para obtener información antes de opinar. Cabe recordar que el Síndrome de Asperger es también conocido como el «trastorno invisible» ya que no evidencia pruebas físicas ni características o rasgos que permitan a una persona identificar a un Aspie a simple vista.

El autismo y el Asperger tienen claras diferencias. En el primero el diagnóstico temprano es esencial y todas las señales se manifiestan y se hacen evidentes en los 3 primeros años de vida. En el caso del Asperger, no existen unas características evidentes que demuestren un retraso cognitivo y la mayoría de los niños suelen demostrar un coeficiente intelectual superior a la media así como un lenguaje fluido y rico mientras que en el caso del autismo los niños suelen presentar un retraso en el lenguaje.

 

 

Algunas de las características propias del Síndrome de Asperger son:

  • El diagnóstico suele darse entre los 6 y los 8 años de edad. En muchos casos de habla de diagnóstico tardío y diagnóstico adulto debido a que, muchas personas mayores de 30 años, crecieron siendo Asperger y sin un diagnóstico ya que, como sabemos, este término fue utilizado públicamente por primera vez por Lorna Wing en 1981 en una revista de psicología y psiquiatría, haciendo honor con su nombre al pediatra austriaco Hans Asperger quien ya había estudiado este trastorno y publicado su tesis en 1944. Así pues, los nacidos en las décadas de los 60,70,80 nunca tuvieron la oportunidad de pasar un diagnóstico específico.
  • Los niños y las personas con Asperger se centran en un sólo área de interés y llegan a convertirlo en una obsesión.
  • El coeficiente intelectual verbal es mayor que el coeficiente intelectual funcional siendo justo al revés en el caso del autismo.
  • Presentan rigidez motora y torpeza de movimientos resultando muy difícil el desarrollo en deportes y juegos colectivos
  • El déficit de comunicación e interacción social es mucho menos severo que en el caso del Autismo.

 

Algunas de las características principales del Autismo son:

  • Escaso interés en la exploración de su entorno.
  • Retraso en el desarrollo de las habilidades del lenguaje
  • Juegos solitarios y repetitivos con poca o escasa aceptación de la participación de otros niños
  • No balbucea ni hace gestos como saludar, alcanzar o saludar a los 12 meses
  • Aún no dice ninguna palabra a los 16 meses
  • No es capaz de formular frases de dos palabras con significado a los 24 meses

 

Así , podemos establecer este cuadro de diferencias básicas entre Autismo y Asperger:

 

créditos imagen: Verónica Rodriguez

 

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