El Síndrome de Asperger y la soledad

Cuando la gente me pregunta cuales son las diferencias entre las personas neurotípicas y las personas con Síndrome de Asperger o en qué aspectos se pueden notar esas diferencias, una de las cosas que me vienen a la cabeza es sin duda la soledad.

La soledad suele entenderse como castigo, como algo que desalienta. Todo el mundo suele decir que le gusta la soledad, que le gusta tener un tiempo para ellos mismos pero en cambio la soledad prolongada les atormenta porque la soledad prolongada se entiendo como un estado impuesto. Estás sólo porque no tienes a nadie con quien socializar. Estar sólo es sinónimo de no tener amigos, novia, familia que se preocupe por uno y en definitiva, ser ignorado por la sociedad.

En cambio, nosotros, en la mayoría de ocasiones elegimos esa soledad prolongada por encima de las opciones de socializar, y digo en la mayoría porque como en todos los artículos de esta web aclaro siempre que hablo en primera persona, hablo de mi experiencia personal y la tuya puede ser todo lo contrario. Cada persona es un mundo.

Nosotros somos personas con una de serie de intereses limitados pero esos intereses nos obsesionan, nos absorben y todo el tiempo es poco cuando queremos desarrollar esos intereses. Para mí la soledad es un regalo. Donde otros ven desaliento y se deprimen, yo veo la oportunidad de abrir mi mente y dejar salir mis pensamientos, como quien enciende un proyector sobre una pared blanca, y me permite desarrollar todos esos pensamientos, organizarlos, esquematizarlos debidamente y abstraerme del mundo hasta el punto de perder la noción del tiempo. Yo he llegado a pasar 14 horas «pensando en mis cosas» o sentado en el ordenador buscando y rebuscando información a cerca de un tema sin atender el teléfono, sin mirar una sola vez Whatsapp, sin abrir la puerta a las visitas jajaja. Y para mí ese tiempo es una bendición.

Una fase del diagnóstico del Síndrome de Asperger consiste en una batería de preguntas a cerca de tu sociabilidad porque recordemos que el hecho de que yo me comporte de forma educada y sonriente en sociedad no quiere decir que sea  mi elección preferida. Y en esa batería de preguntas, te proponen un montón de planes atractivos y te dan a elegir entre acudir a esos planes maravillosos con otras personas o quedarte en casa sólo y en el 100% de los casos yo elijo quedarme en casa y dedicar ese tiempo a mi mente.

Pero vivir en una sociedad te «obliga» a acudir a cumpleaños, a visitar a la familia, a ir a clase y en definitiva a socializar por lo que, cuando consigo estar sólo, concentrarme y encender ese proyector que activa mi cerebro de forma automática, soy feliz.

Sí, a diferencia del resto del mundo, gran parte de las personas con Asperger somos muy felices cuando estamos solos entendiendo ese estado como un estado de soledad prolongada, no estar solos un ratito y ahora me visto que he quedado con los amigos.

Repito que, como en todo, esta es mi experiencia personal y el resultado de las preguntas y conversaciones con otros compañeros adultos con Síndrome de Asperger. Quizás en tu caso sea todo lo contrario  🙂

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