Desmontando mitos sobre el Síndrome de Asperger

En este artículo me gustaría tratar un tema muy polémico y digo polémico porque realmente cada persona es un mundo y generalizar es un error. Dentro de nuestro trastorno hay personas que tienen unas facetas más acusadas que otras pero nos movemos siempre dentro de los parámetros establecidos para llegar a elaborar un diagnóstico acertado.

El caso es que cuando se habla de Asperger es fácil caer en algunas frases muy estereotipadas y tópicos más propios de la sobreactuación en una serie de televisión que de la realidad que vivimos cada día las personas diagnosticadas.

Yo voy a hablar en primera persona. Voy a exponer mi caso. Eso significa que si lees esto, puedes verte reflejado en algunas ideas, en ninguna o en todas porque, como ya he dicho, cada persona es un mundo:

 

1.- LAS PERSONAS CON ASPERGER NO MIRAN A LOS OJOS:  Si bien hacer contacto visual se me hace muy difícil cuando no conozco a la persona que tengo delante, compañeros nuevos de trabajo, gente que me encuentro en la calle que hace tiempo que no veo,cuando varias personas me escuchan o en una discusión, lo cierto es que en ambientes amables y relajados y con mis conocidos y familiares, no tengo ningún problema en hablar mirando a los ojos. Yo lo achaco a la concentración. Si te miro a los ojos, tu mirada me intimida, me desconcierta y me desconcentro. Ya no sé que estoy hablando o qué hablas tú porque sólo trato de averiguar qué significa tu mirada, qué significa el gesto de tu cara y qué significan tus expresiones en general… Aprobación?, desafío?, amabilidad?, incredulidad?. Así, prefiero mirar hacia otro lado y mantener mi concentración en la conversación.

 

2.- EL ASPERGER ES EL TRASTORNO DE LOS GENIOS: Bueno, este es un error muy común y desarmarlo es realmente fácil. Nada de genialidad tiene que haber para ser Asperger. No se requiere ser superdotado ni estar capacitado para rebatir las leyes de Newton. Todo es mucho más sencillo. Nosotros somos personas obsesivas. Tenemos áreas de interés restringidas y cuando encontramos un tema que nos apasiona, aflora ese sentimiento obsesivo de querer saber todo acerca de ese tema, tener todos los datos, dominarlo. Así, en una reunión, yo puedo estar callado durante horas mientras hablan de temas que no me interesan pero, si tengo pie a hablar de mi área de interés, posiblemente me emocione exponiendo una infinidad de conocimientos, cifras y teorías, lo cual no quiere decir que yo sea un genio sino que simplemente sé mucho sobre ese tema.

 

 

3.- LAS PERSONAS CON ASPERGER NO TIENEN EMPATÍA: En mi caso considero un error que la gente piense que no me importa si están bien o mal. Nada más lejos de la realidad. Por supuesto me preocupo si una persona a la que quiero le ocurre algo malo. Quizás la diferencia venga a la hora de afrontar el problema. Puede que otras personas, cuando un amigo les cuenta un problema tienden a consolar con un abrazo y palabras amables para después intentar aconsejar… Es un forma de actuar muy diferente a la mía. Yo ante esa situación lo único que hago es escuchar el problema atentamente, elaborar un mapa mental del mismo con todos sus detalles y concentrarme en buscar la mejor solución de una forma lógica y racional sin intervención alguna de las emociones. Yo considero que un abrazo consuela durante 3 segundos y una solución realista y viable, resuelve y elimina problema por completo.

 

 

4.- NO PARECES ASPERGER, ADEMÁS ERES SOCIABLE. Quien dijo que hay una «apariencia Asperger»?. Ahora me entero!. El Asperger también es llamado el «trastorno invisible» precisamente porque no hay unas características físicas ni estéticas que indiquen a primera vista que una persona es Asperger.

Socializar es una obligación a no ser que vivas en una cueva en lo alto de un monte y tengas allí todo lo que necesitas para vivir. Eso no significa que me guste, pero saludar o ser amable son clichés sociales establecidos y aprendidos. Conductas desarrolladas con los años puesto que vivimos en una sociedad. Quizás lo que no sepas de mí es lo duro que se me hace o la ansiedad que puede llegar a producirme ir a una reunión, afrontar una visita en casa de personas con las que tengo poca confianza, ir a un cumpleaños o contestar amablemente a personas que me hablan de cosas que no me interesan en absoluto… No confundas mi educación o mi respeto con mis ganas de ser sociable.

 

Así pues, habrá personas que estén de acuerdo y otras que no puesto que, como dije al principio, cada persona es un mundo. En la Asociación Asperger de Granada, en el grupo de adultos, somo alrededor de 10 personas con Síndrome de Asperger y todos y cada uno de nosotros totalmente diferentes al resto. Cada persona es única. Nunca te bases en clichés para poner en tela de juicio a vida de los demás.

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